día 3: La penitencia del sacerdote
Si hay un especimen por el que siento una particular animadversión ese es el sacerdote, párroco, pastor o como hostias quieran llamarse. Seres que se creen poseedores de la verdad absoluta, de una verdad ultraterrena, y que además dicen ser la representación de Dios en la tierra. Seres inmundos que promulgan la mortificación sistemática del cuerpo, la castración de cualquier instinto natural del ser humano, la piedad para con los enfermos, la caridad, la represión de todo lo que puede ser pensado u obrado como inmoral, el alejamiento del placer por ser contraproducente y pecaminoso. Todo ello basándose en el sistema del premio y del castigo; castigo para el libertino, para el sátiro, y premio para el débil, para el cordero, para el maleable, para el dúctil, para el no pensante, para el creyente, para el mortificado, el esperanzado, el iluso, el necesitado...
En base a ese don divino, hacen y deshacen a su antojo, roban, se follan niños, estafan, mienten....... para ellos, pues toda clase de maldición, de Infierno, de cáncer, de tortura hasta la locura, caiga por los siglos de los siglos hasta su absoluta destrucción de la historia de la humanidad y de la memoria y del Tiempo mismo.... Caiga sobre ellos la mano del verdugo y acabe con su hipocresía, su falacia, su mezquindad...
Sea yo el encargado de acabar con sus vidas de la forma más tirana posible, sean maldecidos eternamente por mi mano divina... sean esclavizados ad infinitum a vagar entre muerte y dolor.....
¡¡¡Sean todos asesinados de una puta vez!!!
Si hay un especimen por el que siento una particular animadversión ese es el sacerdote, párroco, pastor o como hostias quieran llamarse. Seres que se creen poseedores de la verdad absoluta, de una verdad ultraterrena, y que además dicen ser la representación de Dios en la tierra. Seres inmundos que promulgan la mortificación sistemática del cuerpo, la castración de cualquier instinto natural del ser humano, la piedad para con los enfermos, la caridad, la represión de todo lo que puede ser pensado u obrado como inmoral, el alejamiento del placer por ser contraproducente y pecaminoso. Todo ello basándose en el sistema del premio y del castigo; castigo para el libertino, para el sátiro, y premio para el débil, para el cordero, para el maleable, para el dúctil, para el no pensante, para el creyente, para el mortificado, el esperanzado, el iluso, el necesitado...
En base a ese don divino, hacen y deshacen a su antojo, roban, se follan niños, estafan, mienten....... para ellos, pues toda clase de maldición, de Infierno, de cáncer, de tortura hasta la locura, caiga por los siglos de los siglos hasta su absoluta destrucción de la historia de la humanidad y de la memoria y del Tiempo mismo.... Caiga sobre ellos la mano del verdugo y acabe con su hipocresía, su falacia, su mezquindad...
Sea yo el encargado de acabar con sus vidas de la forma más tirana posible, sean maldecidos eternamente por mi mano divina... sean esclavizados ad infinitum a vagar entre muerte y dolor.....
¡¡¡Sean todos asesinados de una puta vez!!!







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